sábado, 28 de febrero de 2009

Taza de café

En una platica extensa con un psycho killer incursionando en esos momentos, esas pequeñas cosas que hacen de tu vida más llevadera, los pequeños placeres de la vida que no siempre tomas en cuenta, a veces ni te percatas que están ahí, pero siempre hacen como un gran flash, dando motivación a un sonrisa a un espasmo de felicidad, una anastomosis entre paz, tranquilidad y esperanza.
Yo disfruto tanto el abanico en mi cara, siempre me roba un sonrisa como si fuese el viento de una soleada mañana en un campo desnudo.
O el parque a media noche tirada en el césped, un cigarro y un paranoico androide, me hace apartarme del mundo mínimo por seis minutos y medio.
El olor a lavanda que siempre me recuerda y me da la señal de alerta, estas en casa!
Hervir leche, café, azúcar, y un paquete de galletas marías que recuerdan a la abuela y ahora me hacen sentir mejor después de un largo y tortuoso día.
Y la lista podría seguir ..
El apresiar estos momentos, te hace sentir a salvo. Pero tal vez sea la manera de ignorarlos" y dejar solo que un momento cualquiera, una simple caminata, una brisa, o el olor a tierra mojada te regalen un segundo de felicidad.