Yo disfruto tanto el abanico en mi cara, siempre me roba un sonrisa como si fuese el viento de una soleada mañana en un campo desnudo.
O el parque a media noche tirada en el césped, un cigarro y un paranoico androide, me hace apartarme del mundo mínimo por seis minutos y medio.
El olor a lavanda que siempre me recuerda y me da la señal de alerta, estas en casa!
Hervir leche, café, azúcar, y un paquete de galletas marías que recuerdan a la abuela y ahora me hacen sentir mejor después de un largo y tortuoso día.
Y la lista podría seguir ..
El apresiar estos momentos, te hace sentir a salvo. Pero tal vez sea la manera de ignorarlos" y dejar solo que un momento cualquiera, una simple caminata, una brisa, o el olor a tierra mojada te regalen un segundo de felicidad.
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